Photo Photo Photo Photo Photo Photo Photo Photo Photo Photo Photo Photo Photo Photo Photo Photo Photo Photo Photo Photo Photo Photo Photo Photo Photo Photo Photo Photo Photo Photo Photo Photo Photo Photo Photo Photo Photo Photo Photo Photo Photo Photo Photo Photo Photo Photo Photo Photo Photo Photo Photo Photo Photo Photo Photo Photo Photo Photo Photo Photo Photo Photo Photo Photo Photo Photo Photo Photo Photo Photo Photo Photo Photo Photo Photo Photo Photo Photo Photo Photo Photo Photo Photo Photo Photo Photo Photo Photo Photo Photo Photo Photo Photo Photo Photo Photo Photo Photo Photo Photo Photo

Día del Santisimo Salvador

nota extraída Diario: Hora de Jujuy:

La feligresía de San Salvador de Jujuy recuerda hoy 6 de Agosto a su Santo Patrono

Sabiendo que la espiritualidad es base y fuerza fundamental, para la convivencia y el desarrollo humano la Asociación Nueva Argentina recuerda esta fecha muy caro a los sentimientos cristianos de nuestra ciudad.

El 6 de agosto se instituyó la fiesta del Santísimo Salvador, o sea de la Transfiguración del Señor, día de la primera manifestación pública del Señor, en la que muestra anticipadamente su divinidad a algunos de sus discípulos. Esta fiesta se vive todos los años con gran solemnidad y júbilo. Todo el pueblo de Dios en Jujuy se reúne a celebrar a su Dios y Salvador. En torno a la iglesia matriz del Salvador se fue edificando la ciudad y mucho de su progreso se debió a la advocación con que está tutelada.

La Iglesia Catedral de Jujuy fue declarada “Basílica Menor” por Bula Papal. Ocuparon la Sede Episcopal: Monseñor Enrique Mühn, Monseñor José Miguel Medina, Monseñor Raúl Arcenio Casado y actualmente desde 1996 es su Pastor, Monseñor Marcelino Palentini.

Un poco de Historia

En 1593 llegó el conquistador español Don Francisco de Argañaraz y Murguía acompañado de su esposa, Doña Bernardina Mejía de Miraval, con treinta y cinco personas más. Traía el mandato de Ramírez de Velasco, fundador de La Rioja y Gobernador del extenso territorio de Tucumán. El propósito era intentar, una vez más, fundar una ciudad en estos valles.

Anteriormente habían fundado Ciudad de Nieva en 1561 y San Francisco de Álava en 1575. Ambos intentos resultaron fallidos por ataques de los nativos de estas zonas, que llevaron a reducir a escombros las dos primeras tentativas de ciudades. La continua insistencia de fundar una ciudad en estos valles se debía a que los españoles necesitaban una vía de acceso hasta el Alto Perú (actualmente Bolivia) y con Lima que era la sede central del Virreinato de aquella época.

La empresa de fundar la ciudad no era fácil porque había que batallar con los feroces indígenas y se necesitaba mucho dinero. Entonces Argañaraz recurrió a la fortuna de su mujer. Un lunes de pascua, el 19 de abril de 1593, se fundaban las bases de la ciudad, plantándose la Picota o Árbol de la Justicia en el centro de lo que es hoy la Plaza Central, dedicada al Gral. Manuel Belgrano. Y procediendo con el rito de la fundación el conquistador en nombre de todos los santos que protegían su conquista y empresa, llamó a la capital jujeña San Salvador en honor al Santo Señor de los católicos.

Se considera casi con seguridad, que la primera capilla dedicada a San Salvador, estaba situada en el mismo lugar que hoy ocupa la Catedral de la ciudad capital, datada también del año 1593. La Iglesia propiamente dicha se comenzó a edificar en 1606, siendo su constructor Don Alonso de la Plaza. Pero no duró mucho porque en 1618 se cayó el techo y tuvo que ser trasladado el culto al pequeño templo de los franciscanos.

Fueron diversas las refacciones a causa de caídas y alteraciones por cuestiones climáticas. Como consecuencia de un terremoto que asoló las torres, éstas debieron ser derribadas en el año 1906 para realizar las reformas exteriores y construir el frente de estilo neo-clásico que se admira en nuestros días. Según los evangelios católicos el 6 de agosto es el primer día en el que el maestro del cristianismo demostró su divinidad a algunos de sus apóstoles. Y es una tradición de antaño que se haga una gran procesión con la imagen del Salvador por las calles céntricas de la capital jujeña hasta terminar en la catedral.

No son muchos los lugares que llevan el nombre del Salvador: El Salvador (país de Centro América), San Salvador de Bahía (en la costa atlántica de Brasil) y San Salvador de Jujuy. Todos los capitalinos debemos estar orgullosos de nuestra herencia en la historia, sin dejar de pensar que fueron enormes los sacrificios que hicieron los fundadores de la Tacita de Plata, que fue el punto fundamental como ciudad de lo que hoy es la Provincia de Jujuy.

Deje su comentario