Estimada Comunidad Colegio del Salvador:
Reciban un cálido y cordial saludo. En la perspectiva Verbita, la educación está centrada en la persona como unidad integral, por lo tanto, la educación es el camino hacia la búsqueda que da sentido a la totalidad de la vida interior y exterior de cada persona. La finalidad educativa no puede limitarse sólo al saber, sino también al ser.
Bajo este ideal fueron formados durante 75 años jóvenes misioneros, el Colegio los vio crecer y convertirse en hombres y mujeres, desde sus primeros pasos en el mundo educativo con sus señoritas en el jardín, aprender a leer y escribir con las “maestras” de Primaria y desarrollar sus capacidades con los “profesores” de la Secundaria, pero sobre todo, los vio formarse como hombres y mujeres de bien.
Vivimos en una sociedad complicada de digerir, con los valores trastocados y donde las competencias, el consumo y la exterioridad de las cosas, son más valoradas que las expresiones más puras del alma humana. Felicito a cada uno de ustedes por el valor que tienen en seguir adelante y conseguir las metas que como comunidad se proponen, en estos tiempos difíciles, cosas nuevas deben surgir.
El tiempo ha pasado muy rápido y nos encontramos celebrando los 75 años de vida del Colegio. Estoy orgulloso y me siento feliz de haber sido parte de sus vidas, ex - alumnos, directivos, docentes, personal de mantenimiento, porteros. Gracias Familias por haber depositado su absoluta confianza en nuestra capacidad. Gracias por dejarnos ser parte de lo más importante de sus vidas, sus hijos”.
Querida Comunidad, para mí, ha sido muy enriquecedor el haber podido acompañarlos y compartir experiencias tan gratificantes. Quiero hoy en los 75 años del colegio agradecer la generosa colaboración de todos, que hizo posible conseguir tan auspiciosos resultados, durante mi gestión. Gracias a cada uno de ustedes por la adhesión y colaboración conseguida. Sencillamente, mi espíritu se halla rejuvenecido por la labor cumplida, porque es más lo que recibo a diario de lo que entrego, y eso no tiene precio.
Mucho se ha dicho, mucho se dirá, bien o mal, lo importante no es que hablen bien o mal, sino que hablen. Por todas partes donde voy, por los sitios en donde he estado, en los países que he recorrido, he descubierto que de la sonrisa de un niño a las lágrimas de un hombre adulto hay un nuevo horizonte, es gente del mundo, diferentes rostros, diferentes nombres, pero todos tenemos un solo sentimiento verdadero, que nos recuerda que somos iguales. Y que de uno u otra forma somos del Salvador.
¡Muchas gracias a todos y los mejores deseos de éxito y felicidad para el futuro!
Los estimo, con afecto ¡Que el Señor los bendiga!
Santiago Chile Mayo 2011
Hno. Nestor Benitez Pedrozo